El arquitecto Miguel de la Cruz Grandi continuará preso en la comisaría de Yerba Buena, en el marco de la condena a cinco años de prisión efectiva que le dictaron el 26 de febrero, por el derrumbe de una casa contigua al terreno donde había cavado el pozo para construir un edificio. El abogado de Grandi, Alfredo Falú, había interpuesto un habeas corpus correctivo solicitando la libertad de su defendido, o que se le concediera la prisión domiciliaria. A Grandi le dieron un año de prisión preventiva, en espera de que quede firme la condena, y no fue trasladado a Villa Urquiza porque no hay cupo para alojarlo. Eduardo Romero Lascano, vocal de la Cámara Penal Conclusional, no hizo lugar al amparo porque -según determinó con informes- las condiciones de detención, seguridad y alimentación del arquitecto son “buenas”.